miércoles, 21 de diciembre de 2011

La madre más mala del mundo!

La mamà mas mala del mundo

Mientras otros niños no tenían que desayunar, yo tenía que comer cereal, huevos y pan tostado.
Cuando los demás tomaban refresco gaseoso y dulces para el almuerzo, yo tenía que comer un sándwich y un licuado.
Mi madre siempre insistía en saber en dónde estábamos.
También tenía que saber quiénes eran nuestros amigos y lo que estábamos haciendo.
Insistía en que: si decíamos que íbamos a tardar una hora, solamente nos tardáramos "una hora".
Me da vergüenza admitirlo, pero hasta tuvo el descaro de romper la ley contra el trabajo de menores, hizo que laváramos trastos, tendiéramos camas, que aprendiéramos a cocinar, a planchar y muchas cosas igualmente crueles.
Hasta creo que se quedaba despierta en la noche pensando en las cosas que podría obligarnos a hacer.
Siempre insistía que dijéramos la verdad.
Y cuando llegamos a la adolescencia nuestra vida se volvió aún más miserable.
Nadie podía tocar el claxon para que saliéramos corriendo. nos avergonzaba hasta el extremo, obligando a nuestros amigos a llegar a la puerta para preguntar por nosotros.
Mi madre fue un completo fracaso. ninguno de nosotros ha sido arrestado, cada uno de mis hermanos ha servido en una misión y también en nuestro país.
Y.. ¿a quién debemos culpar?
Tienes razón, ¡a nuestra madre!
Vean de todo lo que nos hemos perdido:
Nunca hemos podido participar en una manifestación. en actos violentos y miles de cosas más que hicieron nuestros amigos. ello nos hizo convertirnos en adultos educados y honestos, trabajadores, responsables.
Y ¿saben algo? tomando esa referencia. yo estoy tratando de educar a mis hijos de la misma manera.
Y le doy gracias a Dios por haberme dado la "madre más mala del mundo".

3 comentarios:

Lenny dijo...

Bueno no creo que sea tan malo ir auna manifestación.

Gloria Angelica dijo...

Lenny sangró por la herida jajjajajajaja. Bueno, no se, no fui yo que lo escribi :p

Lenny dijo...

Nunca he estado en una, desafortunadamente, pero no veo nada malo en eso. Mi mala madre me enseño a defender en lo que creo.