sábado, 5 de septiembre de 2009

Agua Dasani ¿ Agua o Veneno?


Al iniciarse el siglo XXI, la empresa Coca Cola encontró una nueva veta para generar más ingresos a su favor, se trata del agua Dasani en sus dos versiones, sin gas y gasificada, a las que posteriormente se sumaron las saborizadas –citrus, durazno y limón- también en las dos versiones: sin gas y “finamente gasificada”, como se lee en sus etiquetas.

Sin embargo, al comenzar el año 2004 la transnacional recibió un duro golpe. En marzo de ese año, dos meses después de su lanzamiento en Gran Bretaña, la Coca Cola debió retirar del mercado alrededor de 500.000 botellas del líquido, el principio del fin para Dasani al menos en Europa, ya que, tras caer en desgracia luego de dejar de ser comercializada en todo el Reino Unido, rápidamente siguió el mismo camino en el resto del continente, al prohibir la Unión Europea su venta en todos los países asociados, generándose un impresionante impacto social y mediático.

El diario británico The Independent había denunciado por entonces que esa bebida era simplemente “agua de grifo proveniente del río Támesis” que la planta de Coca Cola en la ciudad de Sidcup, al sureste de Inglaterra, se dedicaba a procesar, embotellar y vender. Concretamente, que la bebida que Coca Cola comercializaba como agua “pura” no provenía de manantiales ni de otras fuentes naturales, sino directamente de la canilla.


El diario británico The Guardian publicó, en su edición del 20 de marzo de 2004, que la Inspección de Agua Potable, organismo que regula el suministro del agua pública en Inglaterra y Gales, había confirmado que el chequeo del agua que llegaba del Támesis a la planta de Coca Cola en Sidcup había arrojado que la misma no contenía bromato.

Y ésa es la cuestión, como dijo el trágico Hamlet. El agua de canilla (agua de la llave) Dasani, a la que se encubre como “pura”, contiene el doble de bromato permitido para el consumo humano.

Dasani que no has de beber...

Precisamente, la respuesta de Coca Cola al desastre de Dasani en el Reino Unido fue redoblar agresivamente la apuesta y proseguir con sus planes en Latinoamérica para comercializar su nueva estrella, aprovechando el escaso control técnico de los organismos estatales de los países de la región sobre los procesos internos de las grandes compañías multinacionales.

Lo cierto también, además de preocupante, es que los análisis que se realizan difícilmente reflejan índices de bromato o lo hacen en pequeñas cantidades. Ello se debe a que el análisis de los valores del bromato requiere de un sofisticado procedimiento de cromatografía mediante espectrómetros de plasma y masa, procedimiento que resulta muy caro y que no está disponible en todos los países.

Así y todo, el efecto cancerígeno del bromato de potasio fue reconocido por la Agencia Internacional de Investigación para el Cáncer, en tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO sus siglas en inglés), entidades de las Naciones Unidas, declararon a ese aditivo mineral como “genotóxico carcinogénico” asociado al cáncer. Concretamente el bromato de potasio, que es un poderoso oxidante, además de muy peligroso de manipular ya que puede inflamarse, produce cáncer y en consecuencia fue prohibido en la mayoría de los países donde sus gobiernos protegen, real y efectivamente, a su población, como es el caso de Gran Bretaña y el resto de la Unión Europea.

Consecuencias del consumo de bromato:

*Puede ocasionar intoxicaciones graves por sobredosis e incluso causar la muerte
*A largo plazo que puede causar daños renales irreversibles
* cáncer y mutaciones genéticas.
*Entre otras...

El gran negocio

En estos momentos, el sector de agua embotellada es uno de los que está creciendo más rápidamente en todo el mundo. En general, las fábricas de bebidas gaseosas y refrescos toman agua del mismo sistema de donde se abastece la población, sea municipal, privado u otro. En muchos casos, además del de Coca Cola, el agua es procesada con químicos, luego se le agrega un “paquete” de minerales y a ese resultado se le llama “agua mineral”. Gracias a esta manipulación, las compañías del sector aumentan el precio del agua de cañería más de mil veces y la venden embotellada.


En la Argentina, además de haber aparecido Dasani lanzada por Coca Cola, compiten precisamente aguas embotelladas de las otras multinacionales mencionadas: Villa del Sur y Villavicencio, de Danone, y Eco de los Andes, Nestlé y Glaciar, de Nestlé. En varios de esos envases ya no figura, como era costumbre en otros tiempos, el listado y cantidad de los minerales que contiene; y en otras (aunque cuesta) solamente se lee –siempre con letra tan empequeñecida que los consumidores seguramente evitarán observarla- nada más que el párrafo: “Envasada en su planta embotelladora”, dando como dirección de la misma un establecimiento ubicado en el Gran Buenos Aires, donde obviamente no existen manantiales ni fuentes naturales. Sólo agua de la canilla.

Tomado de www.ecoportal.net

Para Amoryvagabunderias les reportoooooooo Glo Glo :)

1 comentario:

Yami dijo...

cero dasani entonces